Ahorrar energía eléctrica: las 5 recomendaciones de Errecom

Precios energéticos por las nubes: con las cuentas de la luz y del gas que en los últimos años han tenido un impacto devastador sobre familias y empresas, la intervención del gobierno en Italia se hizo necesaria. Entrado en vigor el primero de abril 2022, el decreto anti-encarecimientos consiste en un paquete de ayudas y medidas de apoyo de 4,4 billones de euros destinados, en especial, a las cadenas de suministro y a las familias más afectadas. ¿Pero hay algo más que los ciudadanos pueden hacer para hacer frente a esta situación? Errecom ha clasificado una lista para guardar energía: 5 recomendaciones simples para cambiar nuestros hábitos en el hogar y… ¡ahorrar!
Tiempo de lectura: 10 min

“Se estima que la factura de electricidad en Italia será de aproximadamente 95 billones de euros en 2022, más del doble con respecto a 2019, cuando ascendía a 44 billones de euros”. Lo ha declarado Agostino Re Rebaudengo, presidente de Elettricità Futura, la principal asociación de empresas que trabajan en el sector eléctrico italiano, intervenido durante una audiencia en el Senado sobre el asunto del encarecimiento de la energía de los últimos meses. El dato se ha calculado habida cuenta de la actual combinación de generación, en la que la energía eléctrica procede solo por el 40% de fuentes renovables. Si ya se hubiera alcanzado el objetivo 2030, que prevé el 72% de renovables sobre el total de generación eléctrica, el gasto energético 2022 habría ascendido a lo de 2019, a pesar del incremento del gas.

En apoyo de ciudadanos y empresas, el decreto anti-encarecimientos que, entre otras cosas, ha incrementado a 12 mil euros el umbral para acceder al bono facturas y permitido a las empresas la reprogramación hasta 24 meses para los pagos de luz y gas.

Sin embargo, si los apoyos del gobierno se dirigen principalmente a las capas más débiles, cada ciudadano puede intervenir activamente para combatir el encarecimiento de las facturas, modificando hábitos y poniendo en marcha pequeñas medidas.

Errecom ha clasificado una lista de recomendaciones para ahorrar energía, optimizando el uso de los aparatos domésticos que inciden particularmente en las facturas.

 

1)    Eliminar y prevenir la formación de hielo en la nevera.

¿A quién no le ha pasado encontrar una capa de hielo sobre las paredes de su congelador o refrigerador? Entre las causas más frecuentes está la humedad, que penetra en el aparato electrodoméstico por varias razones:

  • Apertura frecuente de la puerta del refrigerador;
  • Introducción de alimentos húmidos y demasiado calientes;
  • Configuración errónea del termostato;
  •  Pérdida de estanqueidad de la junta de la puerta.

 

Una primera etapa para prevenir el problema es precisamente la atención a dichos factores porque, si descuidados, a largo plazo, provocan inútiles gastos de energía. Se ha observado, de hecho, que la presencia de solo 5 mm de hielo sobre las paredes del refrigerador o del congelador, aumenta del 20% el consumo energético del aparato electrodoméstico. Esto porque, básicamente, la capa de hielo actúa como barrera aislante que disminuye la capacidad de refrigeración del sistema, sometiendo el compresor a un esfuerzo mayor para mantener la temperatura establecida. Descongelar la nevera, por lo tanto, es un proceso que se debería realizar cada vez que se note un indicio de formación del hielo sobre las paredes, y se puede prevenir gracias a productos específicos que, además de remover el hielo, ralentizan su formación.

 

2)    Limpiar regularmente en profundidad unidades interiores y exteriores del sistema de aire acondicionado.

Entre las actividades principales de mantenimiento que se deben efectuar sobre el climatizador, también encontramos la limpieza de la unidad interior y exterior porque la suciedad, si no se trata, se deposita en el sistema, contribuyendo a disminuir su eficiencia. Más exactamente, la suciedad sedimentada sobre los filtros y las baterías aletadas de la unidad exterior provoca una reducción del rendimiento. En la práctica, estos depósitos crean una suerte de barrera que por un lado reduce el intercambio térmico, por el otro puede bloquear las vías de salida del aire: en los dos casos, causan un consumo mayor de energía del sistema.

Sobre la base del lugar de instalación, el tipo de suciedad que se debe tratar es diferente y necesita limpiadores específicos: alcalinos, para la remoción de residuos orgánicos, grasa, aceite, polvo, polen y smog y ácidos, para eliminar las incrustaciones de sal, óxido, cal y cemento.

Realizar un tratamiento de limpieza completo, de todos modos, es tarea del técnico que se debería llamar dos veces por año: antes de la llegada del buen tiempo y a términos del verano (o, en el caso de bombas de calor, cada vez que se pasa del modo de calefacción a la climatización y viceversa).

 

3)    Efectuar el mantenimiento del refrigerador y del climatizador. 

Muy a menudo, sobre todo después de algunos años de la instalación, se observa una reducción de la eficiencia de los sistemas de refrigeración y/o de aire acondicionado. Las causas de este rendimiento inferior pueden ser diferentes y, en este caso, el deber del técnico es detectarlas y tomar medidas. ¡Frente a estos problemas, la primera solución no puede ser el desguace del sistema y la compra de uno nuevo! Tengan cuidado con respuestas de este tipo porque no necesariamente las promociones del Black Friday son más baratas que una intervención mirada para arreglar el sistema y, además, ¡no son sostenibles! Con vistas a la protección medioambiental, es importante que el individuo también, en calidad de consumidor, haga lo que pueda para reducir los gastos, preferir la reparación y apoyar la economía circular.

Fugas de gas refrigerante: ¡reparar para ahorrar!

Empezamos explicando un concepto esencial: los refrigeradores y climatizadores son sistemas de circuito cerrado en los que circula gas refrigerante y diseñados para nunca gastar gas. Sin embargo, es frecuente encontrar anomalías. Factores externos o internos, como porosidad en las tuberías, soldaduras incorrectas y corrosión, de hecho, pueden caudas fugas de gas refrigerante y reducir, por consiguiente, el rendimiento del sistema. Si algunas irregularidades se deben a problemas de instalación, el fenómeno de la corrosión merece una particular profundización precisamente porque, como se trata de un hecho natural, es completamente prevenible y por lo tanto evitable. Los sistemas de aire acondicionado y refrigeración se caracterizan por un nivel constante de humedad que en su mayoría desaparece gracias al filtro deshidratador. Sin embargo, con el paso del tiempo, este filtro tiende a perder parte de su eficacidad, dejando que una cierta cantidad de humedad circule libremente en el sistema. La misma, entrando en contacto con las partículas producidas por la descomposición natural de gases refrigerantes y lubricantes, crea la acidez que, si no se trata en el tiempo, ataca a la estructura metálica del sistema, causando corrosiones y la generación de fugas en el sistema más o menos grandes. Un sistema, de refrigeración o de aire acondicionado, que pierde gas refrigerante es inevitablemente un sistema que gasta más energía y, por lo tanto, se debe mantener y reparar cuanto antes por técnicos expertos y competentes.

Depósitos de aceite: restablecer el intercambio térmico y… la eficiencia energética.

Puede ocurrir, sin embargo, que, después de un control detallado del técnico, el sistema no tiene fugas de gas refrigerante. En este caso, la reducción de la eficiencia puede deberse al oil fouling, otro fenómeno químico que se verifica en el sistema y que se puede completamente contener gracias a productos seguros y específicos que el técnico sabe utilizar. Según ya se ha mencionado, en los refrigeradores y climatizadores circulan gas refrigerante y fracciones de lubricante del compresor. Estas cantidades de aceite se depositan en parte sobre las paredes de las tuberías del evaporador y del condensador y, en parte, con el paso del tiempo, en las válvulas. La acumulación de estos depósitos reduce el espacio para el flujo del gas refrigerante y el intercambio térmico entre el gas refrigerante y las tuberías del sistema con una reducción evidente del rendimiento del aparato electrodoméstico.

 

4)    Limpiar frecuentemente los paneles solares térmicos y fotovoltaicos.

 La instalación de un sistema fotovoltaico o solar térmico consiste en explotar la radiación solar para producir respectivamente energía eléctrica o térmica de manera sostenible, eliminando las emisiones de CO2 y reduciendo sensiblemente el gasto energético. El rendimiento de los paneles, sin embargo, depende de diferentes factores que se deben necesariamente considerar a la hora de instalar el sistema y también en el mantenimiento sucesivo para maximizar su producción de energía. Si durante la instalación es fundamental calcular el ángulo de inclinación, la dirección, la temperatura ambiental y las zonas de sombra, es igualmente importante no descuidar la limpieza durante la vida entera del panel.

La presencia de suciedad como polvo, arena, sal, desperdicios, residuos orgánicos, hojas o resina (por nombrar algunos) crea una barrera sobre los paneles que impide la producción óptima de energía, reduciendo la eficiencia del sistema fotovoltaico o solar térmico. Según la investigación publicada en Science Direct Journal, la mera presencia de polvo a una intensidad de 10 g/m2 puede reducir la potencia de un panel fotovoltaico de aproximadamente el 34%. Más en concreto, en el estudio se destaca que sobre todo en la fase inicial de acumulo del polvo la eficiencia se reduce notablemente. A medida que la densidad de polvo se va incrementando, la potencia energética del panel se reduce, pero de manera más gradual, llegando a un punto en el que tiende a estabilizarse. Comprobado que, por lo tanto, un poco de polvo reduce notablemente la eficiencia de un sistema fotovoltaico, resulta bastante comprensible la importancia de mantener los paneles limpios con regularidad, siempre teniendo en cuenta que la frecuencia depende de una serie de factores. Primero, se deben seguir las indicaciones del productor; además, importante es el lugar de instalación del sistema: paneles posicionados cerca de mar, portes, zonas industriales, forestales, o particularmente ventosas o lluviosas, de hecho, acumulan más suciedad en el tiempo. En general, de todos modos, un buen punto de partencia es limpiar los paneles al menos anualmente y el momento perfecto es el comienzo de la primavera, para tener un sistema eficiente en los meses de mayor exposición solar. Se recomienda siempre confiar en productos profesionales y formulados por empresas químicas serias y sólidas.

 

5)    Desincrustar los aparatos de cocina de la cal.

Los aparatos de cocina como hervidores eléctricos, cafeteras y máquinas de hielo acumulan cal, sobre todo si usado con frecuencia. La cal, en particular, es debida a la dureza del agua y depende del hecho que los iones de calcio y magnesio que la componen se depositan durante los procesos de calefacción, sedimentándose sobre las superficies y las boquillas y en las bandejas de agua de los aparatos. Si no se elimina adecuadamente, causa incrustaciones, superficies arruinadas y, en el peor caso, corrosiones. ¿Cuántas veces hemos notado una ralentización y/o más ruido de la cafetera o, banalmente, hemos encontrado residuos blanquecinos sobre las paredes o sobre el fondo del hervidor? La presencia de la cal en los aparatos de cocina, a largo plazo, puede reducir notablemente su vida media, mientras que a corto y medio plazo disminuye inevitablemente la eficiencia causando un mayor consumo energético. Además, otro aspecto fundamental que se debe considerar es la calidad de las bebidas que disminuye invariablemente. A este respecto, una atención particular se debe poner sobre las máquinas de hielo que, como ya profundizado en un artículo anterior, corren el riesgo de ser vehículos de bacterias e infecciones.

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