Earth Overshoot Day y HVAC/R: ¿qué puede hacer nuestro sector para el planeta?
Ya lo hablamos el año pasado: el Earth Overshoot Day es el día en el que el mundo agota todos los recursos que la Tierra puede producir para dicho año. La fecha es calculada por el Global Footprint Network, una organización internacional que se dedica a determinar cada año la huella ecológica a la vez de los distintos países y mundial.
Con el Earth Overshoot Day que este año se celebra el 2 de agosto, 151 días quedan sin recursos: casi 5 meses que debemos tomar prestado de 2024. Un préstamo que, además, no puede ser a fondo perdido si se considera que tenemos una deuda con la Tierra desde hace 1971 y que, cada año, la tendencia sigue empeorando cada vez más.
Aun así, al analizar los datos, con respecto a 2022 hemos ganado 5 días. ¿Por qué no es un logro del cual felicitarse? Lamentablemente, de estos 5 días, solo uno se debe a los planes de descarbonización, a las estrategias de política económica y, en general, a las acciones virtuosas de los Países. Los 4 restantes, en cambio, dependen únicamente de una actualización y una mejora en los modos de medición de los datos, desde este año más sólidos y claros, implementadas por el Global Footprint Network. A pesar de estar visible, la mejora nos resulta muy débil y sobre todo demasiado lenta si se considera la velocidad que lleva la crisis climática. Steven Tebbe, CEO de Global Footprint Network, durante una entrevista ha advertido a la comunidad: “La superación persistente conduce a síntomas cada vez más evidentes, como olas de calor inusuales, incendios forestales, sequía e inundaciones, con el riesgo de comprometer la producción alimenticia”.
El cambio climático, por lo tanto, es una de las dramáticas consecuencias de este empleo desmesurado de los recursos del planeta Tierra y los desastres medioambientales que afligieron al Norte de Italia en las semanas pasadas lo han totalmente demostrado. Tormentas violentas, granizo y tornados repentinos: la palabra mal tiempo suena insuficiente, se trata de una verdadera crisis climática que, sin acciones y decisiones drásticas, no puede sino empeorar.
En este contexto de emergencia absoluta, la industria del frío debe afrontar un reto inigualable, llamado por los expertos Cold Crunch. Por una parte, de hecho, nos encontramos ante una creciente demanda de enfriamiento a nivel global, por otra parte, sin embargo, el sector debe tener en cuenta la importante necesidad de reducir lo más posible el impacto que dicha necesidad tiene sobre el medio ambiente. Basta pensar en los sistemas de aire acondicionado, cuyas ventas anuales desde 1990 han más que triplicado, y que, se calcula, para 2050 estarán en alrededor de 2/3 de las unidades de vivienda de todo el mundo. Esta tendencia triplicará la demanda energética global de climatizadores, haciendo necesario un incremento de capacidad eléctrica equivalente a la que se utiliza hoy en conjunto en Estados Unidos, Unión Europea y Japón. En tal supuesto, la eficiencia de los sistemas se convierte en efecto en una condición sine qua non para la sostenibilidad del sector. Los OEM contribuyen de forma importante al objetivo, mediante el diseño y la ingenierización de sistemas innovadores de bajo consumo energético, sin embargo, eso no es suficiente. De hecho, hasta ahora la mayoría de los sistemas de aire acondicionado instalados y en funcionamiento en el mercado no son de última generación y justo su eficiencia debería preocuparnos. Puesto que desguace y sustitución no pueden ser una alternativa sostenible (por lo menos no en la mayoría de los casos), es necesario enfocarse en uno de los aspectos más simples y demasiado subestimados: el mantenimiento.
Fugas de gas refrigerante
En primer lugar, prevenir (y no solo reparar) las fugas de gas refrigerante durante toda la vida útil del sistema es una etapa imprescindible en las intervenciones de mantenimiento de los técnicos, sobre todo considerando que entre los refrigerantes más utilizados en los sistemas de AA/R actualmente en funcionamiento encontramos los gases fluorados, potentes gases de efecto invernadero con un potencial de calentamiento miles de veces superior al dióxido de carbono. HCFC, HFC y CFC, en detalle, causan aproximadamente el 10% del calentamiento global. Una buena gestión de las fugas de gas refrigerante, según los escenarios estimados por el Project Drawndown, pospondría el Earth Overshoot Day por 6 días dentro de 2050: una gran responsabilidad, esta, para la industria HVAC y un objetivo alcanzable ya que desde hace muchos años existen en el mercado aditivos y soluciones completamente seguras en este sentido.
Eficiencia de los sistemas
Es fundamental recordar que la eficiencia también es cuestión de química, por lo tanto, monitorear las reacciones que se verifican en un sistema es imprescindible. Humedad y acidez, de hecho, con el tiempo llevan a la creación de fugas y no solo a la dispersión en la atmósfera de gas refrigerante peligroso como se menciona en el párrafo anterior, sino también a una consiguiente disminución de la eficiencia del sistema. Otro fenómeno, completamente natural que, ha estimado ASHRAE, puede causar una reducción del rendimiento de los sistemas hasta el 30%, es el oil fouling: depósitos de aceite que se acumulan sobre las paredes de las líneas de refrigeración y reducen el intercambio térmico. Sin mencionar polvo, smog y residuos de diversos tipos que, en las baterías aletadas de evaporadores o condensadores o en los filtros, llevan el sistema a un mayor esfuerzo y por eso a un incremento del consumo de energía. Un mantenimiento frecuente y profesional, por lo tanto, mejora la eficiencia de los sistemas y contribuye a la reducción de las emisiones de CO2 que, por otra parte, es uno de los objetivos implementados con el proyecto #MoveTheDate, además de la gestión de los refrigerantes, para mover la fecha del Earth Overshoot Day a finales de año. Si se lograra reducir las emisiones de CO2 de 43% a nivel global dentro de 2030, tal como exige el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), de hecho, significaría posponer el Earth Overshoot Day de 19 días cada ano: un objetivo sin duda ambicioso al que la industria HVAC/R puede contribuir.
Food cold chain
Muy a menudo, además, nos olvidamos del importante papel que nuestro sector desempeña para combatir el desperdicio alimentario. La food cold chain mantiene los productos alimenticios a una temperatura constante a lo largo del proceso, desde la producción hasta la venta: con transporte, almacenamiento y exposición al público, la comida recorre varias etapas desde que se produce hasta cuando llega a la mesa del consumidor, aumentando inevitablemente el riesgo de ineficiencias. Se calcula, de hecho, que aproximadamente 1/3 de la comida producida para la alimentación humana se pierde o se desperdicia por un valor de alrededor de 1000 billones de dólares cada año y que la ineficiencia en materia de food cold chain contribuye a generar 526 millones de toneladas de comida desperdiciada cada año. Una cosa es cierta: podríamos conseguir algo mejor. La cadena del frío, además, no solo afecta a la comida sino también otros bienes de primera y fundamental necesidad como medicamentos y vacunas.
Conclusiones
El mundo del frío se ha transformado profundamente en los últimos años, cómplices las nuevas tecnologías, pero también las nuevas necesidades del mercado y, más en general, la emergencia climática que el planeta vive y que afecta a todos los sectores. La importancia y el efecto cada vez más capilar del frío han originado la necesidad de nuevos proyectos y estrategias sostenibles y el sector, con todos sus actores, tiene que estar listo. El Earth Overshoot Day debe servir de apoyo a una toma de conciencia colectiva: únicamente de la comprensión de los problemas se pueden medir los márgenes de mejora y planificar soluciones.

