Una esperanza para el futuro del planeta con COP26

Empieza hoy la COP26: XXVI Conferencia de las Partes sobre el cambio climático que continuará hasta el 12 de noviembre. Presidida por la primera vez en el Reino Unido a Glasgow, el evento tiene una importancia global. No solo porque participan 197 países que son parte de la convención de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (UNFCCC), sino también por causa de la dramática emergencia ambiental que afecta todo el planeta.
Tiempo de lectura: 3 min

En lo especifico, a la convención COP26 participan cerca de 30.000 personas: Jefes De Estado, funcionarios de las Naciones Unidas, expertos de clima, activistas, organizaciones ambientales y emprendedores con el objetivo de definir las acciones comunes a todos los países y organizaciones.

Tras un año de stop debido a la emergencia pandémica, la 26^ Conferencia tiene como objetivo también recuperar no solo el tiempo perdido, sino también los valores, después de la criticas obtenidas en la 25° edición que se tenío en Madrid en el 2019. La conferencia pre-covid, de hecho, terminó con nada de concluido o decidido: las negociaciones duraron mucho tiempo y no fue posible llegar a un concordado concreto sobre el tema de los mercados de carbono, aplazándolo a la edición siguiente.

Es natural, por tanto, que, con la delusión pasada, en esta edición la expectativa es alta, en particular en las acciones a interprender sobre la cuestión del calentamiento global, que parecerían tener el objetivo de limitar al aumento de las temperaturas de 1,5°C (envés de 2°C).

Entre los diferentes sectores que contribuyen al problema, encontramos también lo del frío.

Como evidenciado por Errecom en los comunicados oficiales, durante masterclass y webinar para los técnicos y en las conferencias en las cuales nuestros expertos han participado como relatores, la manutención de los sistemas de climatización y refrigeración no se puede considerar accesoria para los fines ambientales. La presencia de micro fallas, por cuanto pueda parecer imperceptible, lleva como consecuencia la reducción de la prestación del sistema con uno desperdicio energético y favorece también la salida de gas refrigerante del sistema en la atmósfera. A menos que no se trate de uno de los gases refrigerantes más recientes a bajo GWP, son destructiva las consecuencias que la dispersión de los gases contenidos en los sistemas provoca en el efecto invernadero (en caso se trate de clorofluorocarburos) y para el calentamiento global (en lo caso de los Hidrofluorocarbonos).

Las expectativas para el COP26 por tanto son altas: medidas decisivas, abertura al cambio, pero sobre todo la instauración de un clima de colaboración internacional, de manera que las empresas y lo ciudadanos puedan ser inspirados por este clima de colaboración internacional. Pero ahora dejamos la palabra a los expertos.

Compartir en

Artículos relacionados